Desde que echaron a patadas del poder al presidente Hosni Mubarak, montados sobre la ola de la Primavera Árabe, los egipcios no han parado su revolución. Algunos, la mayoría, se van a la plaza del Tahrir donde la masa inconforme es capaz de batirse de tú a tú con la policía para exigir real democracia y auténticos cambios y doblegar al mando militar. Otros, usan formas tal vez más crudas. Como la bloguera Aliaa Magda el-Mahd, quien a cara destapada y con apenas 20 años de edad, ha basado su protesta en su propia desnudez.
