@afnays
Entre travieso, habilidoso y disciplinado, a RaFa (alias) no le fue muy bien en 2005 cuando con un traje color naranja debió permanecer seis meses encerrado en una prisión de Estados Unidos, por haber invadido la página web de la Fuerza Aérea de ese país para dejar el lindo mensaje: “Besa mi trasero porque el tuyo es mío!”. Una historia medio complicada de la que pudo salir gracias a que, al tiempo que se dedicaba al hacking también colaboraba con una organización contra la pornografía infantil por Internet.