Mostrando entradas con la etiqueta analisis resultados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta analisis resultados. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de octubre de 2010

Oficialismo abusa de la imagen de Chávez y se arrepentirán

@afnays

Lo suyo es meterle al análisis político de frente, y si se trata de cifras, encuestas, sondeos, estadística comparada, mucho más. Javier Pereira, periodista venezolano radicado en Barcelona donde termina un postgrado, trabajó durante varios años en El Nacional donde pasó por el website, la extinta revista Primicia, la sección política donde cubrió muy especialmente la fuente electoral, y el equipo de Siete Días donde se dedicó a la investigación y del que fue su coordinador hasta antes de marcharse.

Aún en tierra ibérica, su cabeza y su atención no se despega del acontecer venezolano. Conoce la actualidad, sus protagonistas, sobretodo su política, debate por Twitter con colegas y otros especialistas y sigue colaborando con el rotativo de Los Cortijos.

La circunstancia electoral del 26 de septiembre, pues no la dejó pasar. Con su experiencia en la fuente y conocimiento del tema, La Bola Negra le hizo llegar un cuestionario que, en la medida de su tiempo, aceptó contestar.

-Tu lectura o interpretación política de los resultados electorales del 26S.
-Los resultados del 26 de septiembre se prestan a distintas interpretaciones válidas, pero para mí hay dos elementos clarísimos: primero, que el chavismo ya no es mayoría. A diferencia de 2007, cuando la oposición ganó por una diferencia poco clara y a falta de miles de actas por computar, esta vez las fuerzas adversas al chavismo sumaron una clara ventaja, mientras la MUD por sí sola rompió su techo de votos y se consolidó en sus principales feudos, con una clarísima tendencia al crecimiento. El otro elemento que quedó claro es que la oposición es una fuerza heterogénea y fragmentada, donde no existe un partido o un liderazgo dominante y cuya única formula para hacer frente al chavismo es la unidad; y para conducir el proceso de consolidación de la oposición como mayoría generalidad y como alternativa, requiere una madurez en el liderazgo politico que hasta ahora no ha demostrado.

-¿Cómo es que casi igualados en votos con la oposición el PSUV se lleva 70% de las curules?
-La manipulación de los circuitos ejecutada por el CNE a principios de año tuvo un objetivo muy claro: potenciar el peso de los votos oficialistas y restar eficacia a los votos opositores, especialmente en zonas donde el antichavismo es clara mayoría. Los casos mas graves fueron la fragmentación de Maracaibo y la fusión de circuitos en Distrito Capital, Miranda, Carabobo y Lara. Sin embargo, el efecto real, al final, fue limitado: significó un incremento de al menos 6 diputados en la bancada oficialista, en Caracas, Valencia y Barquisimeto. Si los circuitos no hubieran cambiado, el nuevo hemiciclo estuviera conformado de la siguiente manera: 92 Psuv, 71 MUD y 2 PPT. El factor determinante al final para la sobrerepresentación oficialista no fue solo el gerrymandering, sino también el peso exagerado en la configuración del parlamento que tienen los estados menos poblados, y eso está determinado por la Constitución.

-¿Qué hizo bien y mal la oposición?
-Lo mejor de la oposición, la unidad. Lo peor: la campaña unitaria.

-¿Qué hizo bien y mal el gobierno?
-Lo mejor del gobierno, la profesionalización de su imagen de campaña. Lo peor: la indiscriminada exposición de Chávez; están abusando mucho, y en poco tiempo se arrepentirán de no ser más cuidadosos. Convertir todo en un plesbicito es, estrategicamente, como ir a cada batalla con toda tu caballería. Mientras ganas no te das cuenta de lo riesgoso que es, y cuando se vuelve peligroso ya es demasiado tarde para corregirlo.

-¿Qué hizo bien y mal PPT?

-El PPT hizo un fichaje estrella, Henry Falcón, el gobernador más votado en 2008, y ha sido un gran acierto porque es, prácticamente, su único anillo de flotación. Pero acometieron las elecciones con un error estratégico: en un escenario polarizado, decidieron quitarle votos a los dos bandos. Error. Tenían que escoger un enemigo, y enfocarse. Eso les costó caro en Lara: allí obtuvieron casi dos tercios de todos sus votos, y no alcanzaron ninguna representación. No aprendieron la lección de 2000.

-Tu evaluación de las encuestadoras.
-La matriz que se ha creado de que las encuestas fallaron no es del todo cierta. La mayoría de las encuestadoras serias acertaron las cifras de intención de voto nacional, dentro del margen de error. Los resultados fueron muy cerrados. Lo que si es cierto es que la estimación de escaños, por parte de algunos analistas, fue muy "optimista" para el oficialismo. La mayoría sostenía que la oposición no lograría la mayoría absoluta, y ese fue el verdadero choque de expectativas. De hecho, la empresa que hizo estimaciones por circuito, IVAD Seijas, acertó la gran mayoría de los diputados nominales, a excepción de algunas victorias opositoras en Sucre y Anzoátegui.

-Tu expectativa ante lo que puede hacer el gobierno antes de la próxima AN
-La bancada opositora en la AN no tiene capacidad institucional de promover iniciativas legales, ni tampoco de bloquear leyes ordinarias. Pero tiene capacidad de entorpecer los debates y de evitar la aprobación de leyes orgánicas, la designación de funcionarios públicos y la aprobación de leyes habilitantes; esto último siempre que el PSUV no sume al menos uno de los dos votos de PPT. Esas son las materias que seguramente entrarán en la agenda legislativa del último trimestre del año, además de una casi segura reforma del reglamento interior y de debates, que dejará con todavía menos capacidades a la bancada opositora en la integración de comisiones permanentes, por ejemplo, o en las intervenciones en las sesiones plenarias.

-¡Resurgieron los adecos! Insólito.
-Los adecos ya venían con mucha fuerza desde las elecciones de 2008. Pero ahora ya se acercaron al millón de votos, y son la organización opositora mayoritaria en 16 de los 24 estados. Esa es su gran fortaleza: son el único partido con verdadera proyección nacional en un grupo lleno de organizaciones políticas de ámbito estrictamente regional. Su debilidad: carecen de un liderazgo concreto de proyección nacional. Sin embargo, después del 26S son una fuerza indispensable al pensar en 2012.

-¿Con una Asamblea muy vencida como la actual, qué legitimidad pueden tener sus actos? Hablo de los que han anunciado de aquí al 5 de enero de 2011.

-La legitimidad de esta AN moribunda es la misma que tenía el Congreso de 1998 después de la elección de la ANC. Los argumentos que el chavismo usó para descalificar aquel parlamento (elegido con un quorum mucho más representativo, por cierto) son perfectamente aplicables ahora.

-¿Es posible con mayoría absoluta que el PSUV tome toda la directiva de la Asamblea y las presidencias de comisiones?
-Ahora tomaría la presidencia de la AN y algunas comisiones, pero no todas. Pero eso se puede arreglar con una reforma puntual del reglamento interior y de debates. Usarán todas las herramientas que tienen a su alcance para limitar la acción de la fracción opositora.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Retorna el equilibrio a la Asamblea Nacional

@afnays

Venezuela habló y ya tenemos un resultado electoral y un nuevo dibujo político. La correlación de fuerzas en la Asamblea Nacional cambiará en enero con el retorno de la oposición a la plaza pública, donde siempre ha debido permanecer. La demolición ansiada y ordenada por Chávez a los suyos, no ha sido posible en estos términos.

La participación oficial es PSUV logra 98 diputados (uninominal + lista); la MUD 65 diputados y PPT 2 diputados.

Un dato que no ofreció el CNE, y que sí lo dio Ramón Guillermo Aveledo, es que en voto popular las fórmulas de la oposición lograron 52% del total nacional, lo que los transforma en mayoría.

Dato interesantísimo es que la MUD obtiene cinco representantes para el Parlamento Andino, con una votación absoluta de 5.054.114 sufragios, frente a otros cinco que logra el PSUV con 5.222.344 votos.

La abstención fue de 33,55%.

Varios mensajes arrojan estos resultados. El primero es que se trata de un triunfo sonoro de la oposición que rompió el maleficio y superó al partido de gobierno en votos populares. La propia legitimidad del Presidente, que debió salir a meterle el hombro a sus propios candidatos; la cosecha de curules para la MUD está por encima de la expectativa que se habían trazado, un piso de 50 diputados.

El golpe al hígado del Gobierno es innegable. No sólo porque su aspiración fue lograr los dos tercios de la Cámara y gobernar, como lo hicieron estos últimos cuatro años, a sus anchas; sino porque, en términos absolutos, la votación del sector opositor ha crecido otra vez, como lo viene haciendo de manera sostenida desde 2007 cuando obtuvo su primera victoria, bautizada por el comandante Presidente en aquel entonces como “victoria de mierda”.

El PSUV intentará “vender” a como dé lugar su votación como un triunfo, pero los resultados no pueden verse de manera tan simple como meros porcentajes, sobre todo porque deja en evidencia la perversidad del propio esquema electoral que está montado sobre una ecuación según la cual cantidad de votos no equivale a cantidad de diputados. Otra sería la historia si la fórmula fuese correlativa. Con este resultado se hace difícil explicar cómo una fuerza que obtiene más votos que otra, saca menos votos.

Estos números indican también una conciencia clara en la población de la necesidad de representar pluralmente a las fuerzas políticas. Que una institución tan importante como el parlamento no puede convertirse eternamente, ni siquiera para el propio pueblo chavista, en la caja de resonancia de Miraflores y que es preciso rescatar algunas funciones legislativas -como la contraloría y la investigación- “suspendidas” de facto en este período unicolor.

¿De dónde sacó la oposición esa votación? De sus propios méritos, como haber labrado una fórmula unitaria y un mensaje muy claro (pluralismo a la AN), haber acallado sus propias voces disidentes, trabajo tesonero de búsqueda de votos; y de los errores del gobierno: el manejo de la crisis eléctrica, su malísima evaluación en materia de seguridad, el impacto de “Pudreval” y la inflación que golpea a todos los sectores por igual, sobre todo a sus votantes naturales.

El segundo gran mensaje tiene que ver con la pérdida de los dos tercios del quórum por parte del oficialismo, lo que le pondrá un freno a las iniciativas arrolladoras que gozaron de vía libre durante este período. Ahora hay una alcabala para decisiones tan importantes como la elección de los miembros del Poder Ciudadano (Fiscalía, Defensoría, Contraloría), de los magistrados del Tribunal Supremo o otras de tenor similar.

La votación obtenida por la MUD rompe además otra norma fundamental: la de los 3/5 necesaria para, por ejemplo, autorizar una Ley Habilitante al Ejecutivo. (Se requieren 99 manos alzadas)

Con esto se comienza la restitución del equilibrio político en Venezuela, perdido entre otras cosas por la decisión desacertada de los partidos de oposición de retirarse del anterior proceso electoral. La Operación Demolición, les falló al PSUV. Probablemente la pasarán factura al jefe de campaña, Aristóbulo Istúriz. La revolución no perdona reveses de ningún tipo.

La tercera reflexión de cara a estos resultados es la votación de Patria para Todos que obtiene apenas 2 diputados. El liderazgo de Henri Falcón ha quedado en cuestión, pero eso es motivo de otros análisis.

El presidente Chávez, había advertido días atrás que, con independencia de estos resultados, que probablemente ya se los estaba sospechando, él radicalizará su revolución. Lo intentará seguramente en estos seis meses de gracia que le restan a la Asamblea vencida, con los recursos legales que aún le quedan y con los pseudolegales que siempre ensaya. Pero ¿podrá llevarlo a cabo con una oposición legitimada en las urnas? Esto se pone bueno… de cara al 2012.