Es vox populi que el polifacético cantante británico Peter Doherty tiene problemas de adicción a las drogas, pero habría que estar en un estado extremo de paranoia o al menos de euforia permanente para salir corriendo de la casa y huir a otra ciudad espantado por las constantes apariciones de espectros o entes sobrenaturales. Es lo que hizo Doherty quien huyó despavorido hacia París convencido de que el fantasma de la fallecida artista Amy Winehouse ronda por su casa en Londres.
