jueves, 10 de febrero de 2011

El matrimonio como negocio

En Estados Unidos 3,6 de cada 1.000 personas se divorcian cada año (la tasa más alta en el mundo). En la India, 1,1 personas de cada 1.000 hacerlo. Hay una multitud de razones para esta diferencia, por supuesto, pero sería difícil ignorar el hecho de que hay muchos más matrimonios concertados en la India que en la tierra del Tío Sam y esa parecería la clave de la duración de su duración. Para bien o para mal, parece que se acerca el matrimonio pragmático -en vez del emocional – y que conducirá a un mayor éxito a largo plazo.

(Sobre las cifras en el país, por supuesto que nos acercamos más a la realidad gringa: para el 2008 se contabilizaron 93.741 matrimonios y 29.044 divorcios, según las cifras del INE. Por su lado, Angel Alayón señala que para el 2006 se producían 92 divorcios por cada 100 mil habitantes cuando en el 2000, la cifra era de 76).

Las periodistas Paula Szuchman y Jenny Anderson entonces plantean la idea de los matrimonios vistos como un negocio y cómo serían la base éxito en su nuevo libr
o, Spousonomics: Uso de Economía con el Maestro Amor, matrimonio y platos sucios.

A primera vista, esto es bastante difícil de aceptar para quienes se inclinan al romance pero la realidad es que la mayoría de los matrimonios deben sobrevivir a ese romance. Lo cual no quiere decir que el amor no deba ser una parte del camino hacia el nirvana nupcial, es sólo que las maripositas en el estómago y las miradas tiernas no llenan los platos ni pagan las cuentas.

Es por eso que Szuchman y Anderson sugieren que se busque los puntos en comunes dentro de la pareja antes de dilapidar los ahorros en una boda de cuento de hadas. En concreto, ¿cómo va a lidiar con lo que se conoce como división del trabajo, incentivos, compensaciones, la oferta y la demanda y el riesgo moral? Porque si no se enfrentan a la realidad, es probable que el sueño de un matrimonio feliz se verá más bien como una pesadilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario